
Uno de los mayores temores de cualquier propietario es que el inquilino no paga el alquiler. El impago genera incertidumbre, tensión y, sobre todo, pone en riesgo la rentabilidad de la vivienda. Es una situación más común de lo que parece y, si no se gestiona bien desde el principio, puede alargarse durante meses.
En este artículo te explicamos qué hacer cuando un inquilino no paga, cuáles son tus opciones reales y cómo reducir al máximo este riesgo si tu objetivo es tener una inversión inmobiliaria estable y predecible.
Qué pasa cuando un inquilino no paga el alquiler
Cuando se produce un impago del alquiler de una vivienda, no solo se pierde una mensualidad. En la práctica, el propietario suele enfrentarse a:
- Falta de ingresos recurrentes
- Gastos fijos que siguen corriendo (hipoteca, comunidad, impuestos)
- Incertidumbre sobre cuánto durará la situación
- Desgaste emocional y pérdida de tiempo
Legalmente, el inquilino pasa a considerarse inquilino moroso desde el primer mes impagado, aunque muchos propietarios dudan sobre cuándo y cómo actuar.
Cuanto más se retrase la toma de decisiones, más difícil suele ser resolver el problema.

Qué hacer si un inquilino no paga: primeros pasos
Si detectas que tu inquilino no te paga, lo más importante es actuar con rapidez y método.
Hablar con el inquilino: cuándo tiene sentido
En algunos casos puntuales, el impago se debe a un problema temporal. Un primer contacto puede servir para:
- Confirmar si ha sido un error o retraso puntual
- Acordar una fecha de pago clara y documentada
Eso sí, no conviene alargar esta fase. Si no hay una respuesta clara o el compromiso no se cumple, es recomendable pasar al siguiente paso.
Errores comunes que empeoran la situación
Muchos propietarios, por evitar el conflicto, cometen errores como:
- Permitir varios meses de impago sin actuar
- Aceptar promesas verbales sin respaldo
- No dejar constancia escrita de los retrasos
Estos errores suelen traducirse en más tiempo sin cobrar.
Mi inquilino no me paga: opciones legales reales
Cuando el impago continúa, es importante conocer las vías disponibles.
Requerimiento de pago
El primer paso formal suele ser un requerimiento fehaciente de pago, donde se solicita el abono de las cantidades pendientes en un plazo concreto.
Este paso es clave porque:
- Deja constancia legal del impago
- Suele desbloquear situaciones estancadas
Denunciar al inquilino por impago
Si el pago no llega, la vía legal es presentar una demanda por impago de alquiler. Este proceso permite:
- Reclamar las rentas debidas
- Recuperar la vivienda
- Poner fin a la relación contractual

Inquilino moroso: situaciones frecuentes
Inquilino extranjero no paga
El caso del inquilino extranjero que no paga genera especial preocupación. Aunque el procedimiento es el mismo, pueden surgir dificultades añadidas si:
- Abandona el país
- No tiene bienes en España
Por eso, la selección y verificación previa del inquilino es especialmente relevante en estos casos.
Inquilinos que dejan de pagar pero siguen en la vivienda
Es una situación más común de lo que parece y una de las que más desgaste genera al propietario. Aquí, no actuar rápido suele ser el mayor error.
Cómo reducir el riesgo de impago en una inversión inmobiliaria
Si tu objetivo es invertir, la pregunta clave no es solo qué hacer si no te pagan el alquiler, sino cómo evitar llegar a esa situación.
Selección del inquilino
Una buena inversión empieza antes de firmar el contrato:
- Análisis de solvencia
- Estabilidad laboral
- Historial de pagos
Importancia de la gestión profesional del alquiler
En el ámbito de la inversión inmobiliaria, cada vez más propietarios optan por delegar la gestión del alquiler para reducir riesgos como el impago.
Una gestión profesional permite:
- Detectar problemas antes de que escalen
- Actuar con rapidez y criterio
- Proteger la rentabilidad del activo
Modelos como los que impulsamos en Inversiva, centrados en inversión inmobiliaria con gestión integral delegada, responden precisamente a esta necesidad: hacer que la inversión sea realmente pasiva y predecible.





